jueves, 11 de junio de 2009

Y cuando pase...

Me estoy preguntando qué pasaría si uno de los dos encontrase a otra persona. Si él encontrase a otra persona, que le exigiera fidelidad y él, en un repentino cambio de personalidad, decidiera otorgarsela.

Si, por estos giros que da el destino, o la vida, no nos volviésemos a ver. Por mucho que lo deseara hace más o menos un año, ahora se aleja mucho de lo que realmente quiero.

A veces, en mi futuro imaginado, aparece él. En ese supuesto futuro somos dos, no el uno más uno que hemos sido, que fuimos, que, incluso, seguimos siendo. Seremos una de esas parejas sin comprometer, con vidas independientes, ni siquiera dejaremos que los demás nos llamen pareja.

Finalizar el proceso que ya hemos empezado. Dos que se cogen cariño como los dos en un matrimonio concertado.

Y me veo viejecita, viejecita, viviendo uno al lado del otro, porque ninguno quiso, o no pudo, morir al lado de otro.

1 comentario:

Isadora S. Bjorn dijo...

Está claro... reloj biológico es la clave.

Cuándo nos vemos?