lunes, 12 de octubre de 2009

El sexo es cosa de dos. O no.

Una vez escuché o leí, ya no lo recuerdo, que habías encontrado a la PERSONA, sí, así de grande, en mayúsculas y negrita, cuando al besaros vuestras bocas encajaban a la perfección.

Anoche me preguntaba cuánto de cierto hay en esto. Cómo de PERSONA es esa persona cuando más allá de los besos, a pesar de las carencias objetivas que puedan existir, todo resulta extrañamente perfecto. Y uso el adverbio después de sopesarlo con otros como misteriosamente, mágicamente (demasiado cursi), simplemente y unos cuantos más.

En resumen y sin rodeos, ¿cómo de determinante es el sexo en relación al encuentro definitivo de la
PERSONA?

2 comentarios:

Marta dijo...

JO-DER!!! o.O

Emilienko dijo...

Jajaja...

mira, yo sí encontré a la PERSONA hace ya años. Hoy en día creo que bueno, que quizás haya que hablar de PeRsOnAs, así en intermedio.

(datos íntimos por aquí no te doy)