miércoles, 28 de enero de 2009

Vidrio

Tu cuerpo está demasiado caliente para ser el de un cadáver.
El de alguien a quien maté hace ya algún tiempo.

Tal vez sólo te haces el muerto, para confundirme.
Por eso sonríes cuando yo no te miro.
Por eso me miras cuando sonrío.

Y siento tu mirada clavándose en mi cuerpo,
como puñales, o agujas de vudú.

Si me detengo, tus ojos son de vidrio,
tu pecho no se mueve al respirar.
Porque no respiras.

Pero sé, siento, que aún sigues vivo
y no sé qué sería capaz de hacerme alguien
a quien di por muerto.

5 comentarios:

qayna dijo...

que bonita inspiración mañanera!! (la madre que te parió, cada día escribes mejor...guarra!! :P)

kenya dijo...

Idem que Qayna...

Jean Loumés dijo...

Sigo pensando que eres una poeta fabulosa (soy un poco más elegante que stas dos, jajajaja)

Marta dijo...

Vuelvo a decirte que me gusta tu poema a lo Edgar Allan Poe ^^

Emilienko dijo...

(todo se reactiva)

Serías capaz de MUCHO.