martes, 13 de enero de 2009

Un gramo de paracetamol

A veces pienso que en otra situación yo podría haberle gustado. Mi Ego me asegura que sí, pero la Prudencia me aconseja que no piense en eso, que sino llega la Tristeza acompañada del Pesimismo y que eso no me conviene.

Entonces aparece el Deseo gritando, como siempre, que me deje de gilipolleces, que "el amor es para los débiles", y hace llorar al Romanticismo, que se pasa todo el día contándome cuentos y me anima a que siga adelante.

La Cordura duerme junto al Sosiego, así que la Desesperación y el Agobio aprovechan para jugar a hacer de las suyas, y sus juegos atraen a la Histeria y al Dolor.

Y la Prudencia me recuerda que debería haberle hecho caso.

- ¿cómo no volverse loca - me pregunto - con tantas miniCherrys dando por culo?

- No soy yo, - contesta la Locura - es la Regla, que se aburre.

4 comentarios:

Marta G. Navarro dijo...

Me encanta como escribes.

Anónimo dijo...

XDDDDDD

me ha encantado!!!

Anónimo dijo...

Ves? ya sabia yo que la culpa de casi todo la tenía la regla!! jajaja

Anónimo dijo...

jojojojojo este ha sido buenisimo Un besito esposa ;)